La tristeza es una emoción de la que solemos huir. Por esta razón, muchas personas creen que escuchar una canción triste puede deprimir aún más el estado de ánimo de una persona.
Sin embargo, la realidad es bien diferente: los estudios indican que escuchar este tipo de canciones puede hacer a una persona más feliz. ¿Cómo tiene sentido esto? ¡Te lo contamos ahora!
¿Qué emoción sientes al escuchar música triste?

Los científicos Liila Taruffi y Stefan Koelsch de la Universidad de Berlín reunieron a un grupo de personas para estudiar las emociones que sienten al escuchar música triste. Se pidió a los participantes que enumeraran sentimientos como nostalgia, tristeza, admiración y poder.
Al escuchar las canciones, la emoción más común fue la nostalgia, seguida de la tranquilidad y la ternura, sentimientos que pertenecían al grupo sublime. Las emociones “negativas”, como la tristeza, estaban en el grupo del malestar.
La mayoría de los participantes informaron más de 3 sentimientos al escuchar una canción, lo que sugiere que nuestra relación emocional con los sonidos es más compleja de lo que imaginábamos.
¿Por qué nos gusta escuchar música triste?

Según el psicólogo Adrian North de la Universidad de Curtin, hay dos posibles explicaciones de por qué nos gusta escuchar música triste, una desde el punto de vista de la psicología social y otra desde la neurociencia cognitiva.
Desde el punto de vista de la psicología social, escuchar una canción deprimente nos hace sentir mejor con nosotros mismos, ya que alguien más está teniendo un día aún peor. Otra hipótesis es que a la gente le gustan las canciones que reflejan su vida actual.
Por el lado de la neurociencia cognitiva, algunos científicos creen que la melancolía de la música activa la hormona prolactina, una sustancia química que ayuda a contener el dolor. Además, gracias a estudios con escáneres de imágenes cerebrales, se ha descubierto que escuchar música libera dopamina, una sustancia asociada a la felicidad.
Además, las canciones melancólicas también proporcionan una sensación de catarsis, ayudando a superar los malos sentimientos. La ciencia ya ha descubierto que llorar es una excelente manera de proporcionar catarsis y mejorar el estado de ánimo, y las canciones tristes pueden facilitar este tipo de viaje emocional.